/homepages/26/d935518905/htdocs/vocesdenayarit/include/head.php on line 15
">
Voces de Nayarit Logo
Síguenos
SEGU PRUEBA

SEGURIDAD PRUEBA

Prueba seguridad

Voces de Nayarit
Por Voces de Nayarit
2026-04-10 en Seguridad

En 1982, México compró con mediación de Estados Unidos 12 aviones supersónicos de combate, los Northrop F-5, entre desfiles y fanfarria. Hoy quedan nueve de estos cazas, y solo tres, según declaró el general Román Carmona Landa el año pasado, tienen capacidad de operar.

México está por cumplir medio siglo sin comprar un supersónico. Tres aviones de combate para un país de 130 millones de habitantes. Una proporción que ningún país semejante en América Latina comparte: Brasil tiene 47; Chile 46, Argentina 24 y Colombia 22.

En el último medio siglo, México fue de los países de la región que menos gastó en Defensa y menos soldados reclutó, según cifras oficiales. Tiene 2,7 militares —incluyendo la Guardia Nacional— por cada 1,000 habitantes, menos que Chile (5,8), Brasil (3,5) o Colombia (8.2). Es uno de los pocos ejércitos que no tiene tanques de guerra pesados. Su puntación en el Global Military Index, un centro de inteligencia militar, es la más baja entre estos países.

Y aunque en los últimos siete años el tamaño y el rol del ejército mexicano cambiaron, en febrero, cuando una unidad especial mató al famoso narcotraficante conocido como "El Mencho", las Fuerzas de Seguridad no pudieron contener una respuesta criminal que sitió 20 estados del país con bloqueos, incendios y balaceras.

El golpe de fuerza más importante del ejército en décadas también demostró que su capacidad de controlar el vasto territorio mexicano es limitada.

La presidenta, Claudia Sheinbaum, concentró sus comentarios más en la fuerza que en los desafíos: "México tiene Fuerzas Armadas extraordinarias, son hombres y mujeres preparados, muy profesionales, con mucha visión, con mucho patriotismo", dijo en su momento.

Y luego añadió: "Son garantía de que México decidirá su destino con independencia".

Pero el destino de México, en efecto, no está del todo en manos de los mexicanos, no solo por la agenda del actual presidente estadounidense, Donald Trump, que muchos describen de neocolonial, sino porque históricamente el vecino del norte influyó sobre las decisiones estratégicas del gobierno mexicano.

  • #